martes, 17 de noviembre de 2009

El Rol de los Sacerdotes



Los sacerdotes de Chavín

El "sacerdote", más que un personaje, es un conjunto de personas que cumplen cierto tipo de tareas en conexión con los templos. Gracias a las representaciones conocidas, es presumible que la función fuera encomendada a hombres, sin embargo, hay indicios para suponer que el papel de la mujer era importante en el culto.

Los sacerdotes no tenían bien diferenciada su función religiosa de las demás funciones que la sociedad requería para su organización. Así pues, eran guerreros o conductores de grupos que hacían la guerra; deben también haber cumplido la función de jefes políticos y desde luego jefes religiosos. Su actividad central, sin embargo, era especializada: los sacerdotes eran personas de la comunidad cuyo trabajo se basaba en una consistente información sobre los medios y los procesos naturales y sociales a los que estaba ligada la producción.

Los sacerdotes estaban a cargo del templo, que era su centro de trabajo. Con eso obtenían períodos fijos en el tiempo, a los que podían asociar los ciclos estacionales, que no son fijos. Esa era la tarea especializada -y según parece exitosa- de los sacerdotes de Chavín.
Por todo esto, el status de sacerdote era muy alto en la sociedad chavinense.

Los sacerdotes Mochica

Los sacerdotes, que eran muy respetados por todo el pueblo, pues conocían los "secretos" de la agricultura. Estos sacerdotes vivían en templos de pirámide trunca, a diferencia de los nobles que vivían en palacios. Los sacerdotes estuvieron encargados de la adoración del dios más importante de los mochicas: el Aia - Apaec, que tenía dientes de felino, el rostro arrugado y unos bigotes que le salían de la nariz.

Además en la cultura Mochica las mujeres tuvieron un rol muy importante ya sea en la sociedad como en la religión. Muestra de esto es el hallazgo de la "Sacerdotisa de San José de Moro" (La Libertad, Perú) se ha logrado determinar que se trata de la Sacerdotisa de la "Ceremonia del Sacrificio", muy presente en la iconografía contenida en la cerámica Mochica. El rol de la sacerdotisa era preparar a quienes iban a ser sacrificados y luego alcanzar la copa con la sangre de los mismos.

La Sacerdotisa estaba flanqueada por los esqueletos incompletos de dos mujeres muy mayores. Los artefactos asociados con la Sacerdotisa que fueron depositados en su tumba como ofrendas funerarias son indicativos de las funciones que cumplió ésta en vida. Ambas piezas son los adornos de un complejo tocado ceremonial usado sólo por la Sacerdotisa. En un nicho ubicado en la pared de la tumba encontramos una fina botella de un estilo originario de la costa central de Perú que por primera vez aparecía en asociación con una tumba Mochica. En la antecámara encontramos cuatro piezas de cerámica, que podrían haber estado asociadas con las dos jóvenes mujeres que estaban allí. En la esquina sudoeste de la cámara aparecieron las piezas de cerámica más importantes como una copa con base cónica y decoración pictórica, que junto con la copa de cobre, son una de las típicas copas de La Ceremonia del Sacrificio, sólo que ésta por ser de cerámica está pintada con figuras que representan personajes/porras de guerra corriendo con las copas en la mano.

Los sacerdotes Incas

El sacerdote incaico, entendido es un sentido muy amplio, cumple la misión de propagar, mantener y oficiar el culto a una determinada deidad.

El sacerdocio oficial tiene una clara misión político-religiosa. Aunque cargos políticos, estos hombres tenían además una función religiosa, por cuanto presidían generalmente los cultos, a pesar de no ser los oficiantes.

La pertenencia a la clase sacerdotal era motivo de prestigio y orgullo.

Los sacerdotes distan mucho de ser un grupo homogéneo, estando divididos jerárquica y funcionalmente en virtud de la labor que desempeñan. Aparte de estos representantes del culto popular, los sacerdotes oficiales estaban también estructurados según su rango y función. Una clase paralela de sacerdotes, no estrictamente sujeta a la jerarquía oficial, eran los "corasca" o monjes, cuya misión era cuidar de la manutención de las "aclla" o vírgenes del Sol, de cuyos conventos dependían. Los servidores de la clase sacerdotal, los "yana" o "yanacona", son el estrato inferior, encargado de labrar las tierras para el mantenimiento de los sacerdotes, trabajo de carácter vitalicio y a veces hereditario.

Los lugares de culto podían ser tanto "huacas" o lugares naturales de especial significación religiosa, como ríos, montañas, valles, quebradas o fuentes, o bien erigidos especialmente como espacio de devoción, como el Coricancha, la casa del Sol en Cuzco, el lugar central de la religión inca.

4 comentarios: